• El catedrático de Tecnologías del Medio Ambiente y responsable del grupo CALAGUA-IIAMA impartió el pasado 30 de septiembre la conferencia inaugural del “Segundo Encuentro Transdisciplinar de Investigación sobre Estudios del Agua y Sustentabilidad en México: pasado, presente y futuro”

Ramón Barat, catedrático de Tecnologías del Medio Ambiente y responsable del grupo CALAGUA del IIAMA-UPV, impartió el pasado 30 de septiembre la conferencia inaugural del «Segundo Encuentro Transdisciplinar de Investigación sobre Estudios del Agua y Sustentabilidad”, celebrado en México.

Bajo el título “Cómo transformar las EDAR en biofactorías”, el investigador de la UPV abordó la evolución de las estaciones depuradoras de aguas residuales hacia instalaciones que, además de tratar el agua, permitan recuperar nutrientes y otros recursos para incorporarlos a nuevos usos.

“Esta transformación plantea nuevas oportunidades para conectar la depuración con la reutilización y la recuperación de materiales”, destacó el profesor de la UPV.

Recuperación de recursos: distintos objetivos y plazos

El concepto de biofactoría integra el tratamiento de las aguas residuales con el aprovechamiento de sus componentes, lo que refuerza el papel de las EDAR en la economía circular. Sin embargo, el plazo para alcanzar este modelo depende del grado de recuperación que se persiga.

Si por biorrefinería entendemos una instalación que valorice toda la materia y recupere la mayor parte del nitrógeno y el fósforo, quedan muchos años para que esa transformación se lleve a cabo

“Si por biorrefinería entendemos una instalación que valorice toda la materia y recupere la mayor parte del nitrógeno y el fósforo, quedan muchos años para que esa transformación se lleve a cabo”, explicó el investigador del IIAMA.

Ramón Barat es catedrático de Tecnologías del Medio Ambiente y responsable del grupo CALAGUA del IIAMA-UPV

En cambio, si el objetivo contempla la recuperación parcial de alguno de estos recursos, el horizonte es más cercano. Por ello, concretar el alcance de la transformación “resulta esencial para valorar los avances y los plazos de implantación”, afirmó el Dr. Barat Baviera.

La transformación de las EDAR en biofactorías requiere integrar los procesos de recuperación de recursos con el tratamiento del agua, garantizar la calidad de los productos obtenidos y mantener un funcionamiento eficiente de las instalaciones

Retos tecnológicos y ambientales

Además, explicó que la transformación de las EDAR en biofactorías requiere integrar los procesos de recuperación de recursos con «el tratamiento del agua, garantizar la calidad de los productos obtenidos y mantener un funcionamiento eficiente de las instalaciones”.

Por su parte, desde el punto de vista ambiental, el desafío consiste en que esta recuperación aporte un beneficio global.

“Es necesario considerar el consumo de energía, las emisiones y los residuos asociados a los nuevos procesos, además de preservar la calidad del agua tratada. El objetivo es avanzar hacia un modelo que combine el aprovechamiento de recursos con la protección de los ecosistemas”, indicó el investigador del IIAMA.

La viabilidad económica, un factor decisivo

A estos retos se suma la viabilidad económica. El profesor Barat distinguió tres niveles según los costes operativos y la capacidad de recuperar la inversión.

“El primero corresponde a una instalación cuyos costes operativos sean iguales o inferiores a los de una EDAR convencional. El segundo plantea operar con costes nulos o generar pequeños beneficios. El tercero exige producir beneficios suficientes para amortizar la inversión en un plazo razonable”, afirmó.

Por todo ello, concluyó señalando que el horizonte para transformar las depuradoras en biofactorías depende, por tanto, “tanto del grado de recuperación de recursos como del nivel de viabilidad económica que se tome como referencia”.